martes, 14 de agosto de 2012


Autobiografía creativa…

En los últimos días cuestiono por qué mis padres dispusieron nombrarme como lo hicieron. Mi primer nombre es de origen Hebreo, y quiere decir “Dios es propicio”. Puede que esa no sea la mejor descripción de mi persona, pero eso significa. En un análisis numerológico del mismo, se expone que mi primer nombre significa “empeñoso”.  Bien puede ser esa una característica de mi persona, por la relación con la lucha constante y la perseverancia por alcanzar las metas trazadas. Este año, por ejemplo,  graduarme de la Licenciatura en Letras. Carrera que, a ciencia cierta,  no sabía siquiera que existía hasta el año 2005. Al año siguiente, 2006, opté por ingresar a Periodismo como carrera simultanea, según yo, mi pasión. Mas hoy, la veo tal y como lo explica el análisis de mi segundo nombre, como un “amante del buen criterio y del misterio”, porque a fin de cuentas  considero que los medios de comunicación alimentan la absurdidad de nuestro mundo. Cuando me consultan ¿quién soy? o ¿qué hago por la vida?...Explico que me hago llamar el “Jefe de la vagancia”, que alimento mis días con el arte y la cultura, con el amor de los hijos peludos que tengo. En primer lugar,  no por el arte de los museos o mucho menos, sino que por ese arte cotidiano. Arte que vemos pero no observamos. Amo a los dos hijos que tengo, tengo digo, porque son parte del quehacer cotidiano y fomentan en mí la vagancia. Phily y Cotty son sus nombres. Son mis hijos de cuatro patas que alimentan mi alegría, como supongo lo hacen los hijos humanos hacia sus progenitores.  Según otra caracterización de mi segundo nombre, debiese considerarme como un “pensador práctico”… No lo sé, aún me da vueltas en la cabeza tal definición de mí mismo, pensador práctico, qué quiere decir eso. A fin de cuentas me parece que ahí la descripción puede se halla equivocado. Soy más de las armas teóricas que de las prácticas. O puede que aún no halla llegado al momento bisagra de mi vida para convertirme en un ser de armas tomar…Según mis dos nombres y sus respectivas caracterizaciones bien podría ser editor, escritor o incluso líder religioso. Esta última la tomaría por negocio, mas tengo puesta mi fe en las dos primeras. El año pasado obtuve el primer lugar en el certamen de Relatos Breves de la Municipalidad de Guatemala. Sin embargo, considero que el mayor crítico de su obra debe ser uno mismo, por lo que aún me consulto por qué me otorgaron el premio a mí y no a otra persona, o en todo caso, a otro relato… Si debiese definir mi vida en una palabra esa sería gratitud. En la concepción fatalista, expongo a diario mi gratitud por seguir en este mundo y consultarme cada vez que puedo ¿he modificado algo o me he sometido ante la masa?...No lo sé, parafraseando a Ana Montez en la escena final de la película Soy leyenda…diría: Esta es mi leyenda, aún construyo mi legado. Por cierto, hace 24 años mis padres me nombraron Juan (primer nombre) Pablo (segundo nombre).

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